Economía para quedarte sin amigos podcast

Infraestructuras en España: de la inauguración al socavón

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Durante años, el ferrocarril de alta velocidad fue presentado como emblema de modernidad, fiabilidad y cohesión territorial en nuestro país. El accidente ferroviario ocurrido en Adamuz, en el que perdieron la vida 45 personas, ha vuelto a situar en el centro del debate el estado real de las infraestructuras públicas en España. Más allá del impacto humano y del obligado duelo colectivo, el suceso ha sido interpretado como un síntoma de un modelo que muestra señales de agotamiento. Durante años, el ferrocarril de alta velocidad fue presentado como emblema de modernidad, fiabilidad y cohesión territorial. Sin embargo, la sucesión de incidencias en los últimos meses y la magnitud del siniestro han puesto en cuestión esa narrativa, evidenciando una brecha creciente entre las promesas políticas y la realidad. España es hoy el segundo país del mundo en kilómetros de alta velocidad ferroviaria, solo por detrás de China, y supera ampliamente a economías como Francia, Alemania o Japón. Esa expansión se ha producido con un amplio consenso político y social, alimentado por la demanda constante de infraestructuras de máximo nivel en cada territorio. El resultado es una red extensa, costosa y técnicamente exigente, cuyo mantenimiento requiere inversiones continuas que no siempre se han producido. El problema no reside únicamente en cuánto se gasta, sino en cómo se distribuye ese gasto entre nuevas obras, renovación de vías y seguridad operativa.Prioridades Desde la crisis financiera, la inversión en infraestructuras ferroviarias cayó de forma abrupta y nunca ha recuperado los niveles previos, especialmente si se ajusta por la inflación y por métricas sobre el uso de la red. Al mismo tiempo, el gasto público total ha aumentado de manera significativa, concentrándose en partidas como pensiones, sanidad y dependencia. Estas decisiones, adoptadas de forma sostenida durante más de una década, han reducido el margen presupuestario para otras funciones del Estado, entre ellas la conservación de infraestructuras críticas. El resultado es un deterioro progresivo del capital existente, con un stock ferroviario que no se repone al ritmo necesario. La comparación internacional refuerza esta lectura. España presenta una renta per cápita inferior a la media de los países con los que suele equipararse, pero mantiene una dotación de infraestructuras propia de economías más ricas. Esa discrepancia plantea un problema de coste de oportunidad: los recursos destinados a sostener una red sobredimensionada no pueden emplearse en otros ámbitos productivos o en mejorar la eficiencia de lo ya construido. La política de inauguraciones, rentable en términos electorales, contrasta con la escasa visibilidad del mantenimiento, una tarea esencial pero poco reconocida. El debate tras el accidente también interpela a la sociedad. Durante años, la exigencia ciudadana ha presionado para que cada territorio disponga de alta velocidad, aeropuertos o campus universitarios completos, incluso cuando la demanda no lo justifica. Esa lógica ha impulsado un modelo expansivo que hoy muestra sus límites. La seguridad y la fiabilidad, que durante décadas definieron al ferrocarril español, se resienten cuando el mantenimiento se convierte en la variable de ajuste. Comprender las causas profundas del accidente implica analizar decisiones acumuladas, prioridades presupuestarias y expectativas colectivas. Este enfoque permite ir más allá del suceso concreto y entender por qué este episodio se ha convertido en un punto de inflexión del debate público. Para profundizar en los datos, los argumentos y el contexto que explican esta situación, este episodio de Economía Para Quedarte Sin Amigos ofrece un análisis detallado de todas estas cuestiones.Música Esta semana, el protagonista de nuestra selección musical es Barbra Streisand. Y estos son los temas que hemos escuchado: "The way we were" "Guilty" "Woman in love" "Memory"

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