Radio 1370AM Peligrosa.mx Tlax/Pue ObjetivoAM 1370 AM podcast

El “borrachín mi rey” y la economía de cantina

0:00
3:49
Retroceder 15 segundos
Avanzar 15 segundos

Matachines del Poder: El “borrachín mi rey” y la economía de cantina

Si uno junta el rigor de un noticiero serio con la crudeza de la calle, el resultado es este espectáculo grotesco llamado Tlaxcala versión 2026… donde el desarrollo económico no se construye, se presume… y se presume mal.

Hoy en la pista central aparece el protagonista de esta tragicomedia: Javier Marroquín Calderón, el ya bautizado “borrachín mi rey”, secretario de Desarrollo Económico… aunque lo de “desarrollo” parece más un chiste de humor negro que una política pública.

Porque hay que decirlo sin rodeos: el personaje vino de fuera, vino de Puebla, y vino no a sumar… vino a pontificar. A pontificar sobre un estado que no conoce, a descalificar a su gente y, peor aún, a actuar como si Tlaxcala fuera su cantina personal.

Aquí no estamos hablando de un funcionario técnico, serio, con resultados. No. Estamos hablando de un funcionario que no da entrevistas en Tlaxcala porque —según su lógica elitista— los medios locales “no están a su altura”. Así, sin pudor. Así, con ese tufito de soberbia que huele más a arrogancia que a ক্ষমpetencia.

Pero el problema no es solo la actitud. El problema es el desastre.

Porque mientras este “iluminado” presume que él solito hizo el famoso polo de desarrollo —aunque no había ni escrituras claras al inicio— la realidad le estalla en la cara: Tlaxcala perdió cerca de 6 mil 900 empleos formales en el primer trimestre de 2026.

Sí, leyó bien. Miles de empleos menos… mientras el funcionario presume logros imaginarios.

Y por si fuera poco, el estado tiene más del 72% de informalidad laboral. Es decir, la mayoría de la gente sobrevive como puede, sin seguridad, sin estabilidad… mientras el secretario juega a ser magnate de PowerPoint.

¿Y las empresas? También se están yendo. Más de 90 cerraron en apenas tres meses. Pero claro, eso no aparece en el discurso triunfalista del “borrachín mi rey”.

Ah, pero eso sí… cuando alguien lo critica, ahí sí aparece el verdadero rostro del poder: impulsivo, visceral, casi salvaje.

El episodio de Pollo Feliz es el mejor ejemplo de este Tlaxcala versión cantina. Una declaración incómoda de un empresario… y la respuesta no fue diálogo, no fue institucionalidad… fue clausura. Fue garrote. Fue berrinche con sello oficial.

Como si el estado fuera propiedad privada. Como si el poder público fuera una extensión del ego. Como si gobernar fuera vengarse.

Y en medio de todo esto, aparece el famoso “güero”, el funcionario federal tlaxcalteca… que, hay que decirlo, tampoco es precisamente un modelo de eficiencia… pero que terminó exhibido, ninguneado y “muchacheado” por este personaje que confunde autoridad con prepotencia.

El mensaje es brutal: aquí no manda la razón, manda el capricho.

Y lo más delicado no es el escándalo mediático… es el fondo. Porque mientras estos personajes se pelean como juniors en restaurante caro, la economía real se desmorona. La gente pierde empleos. Los negocios cierran. El estado se estanca.

Pero eso sí… el discurso sigue maquillado, peinadito, listo para la foto.

Hoy el “borrachín mi rey” viene a peinarse frente al espejo de los medios nacionales… porque en casa no puede. Porque aquí ya lo conocemos. Porque aquí ya vimos que detrás del traje hay más pose que resultados.

Tlaxcala no necesita show. No necesita virreyes improvisados. No necesita funcionarios que se sienten superiores a su propia gente.

Necesita respeto. Necesita resultados. Necesita seriedad.

Pero sobre todo… necesita dejar de ser gobernada como si fuera una cantina de madrugada.

Porque cuando el poder se ejerce con la lógica del alcohol… el resultado siempre es el mismo: decisiones torpes, daños reales… y una resaca que paga toda la población.

Informó Chema Méndez… para Objetivo AM… y Peligrosa Radio 1370 AM.

Otros episodios de "Radio 1370AM Peligrosa.mx Tlax/Pue ObjetivoAM 1370 AM"